dimanche 8 septembre 2013

Elegy a mi soledad.





No puedo escribirte de alguna manera que me satisfaga, sin embargo insisto, necesito plantearte mi situación. 

Ya  me ves aquí… un anocher más contigo, compartiendo vaciedades y secretos importantes pero sin estar más juntas (siempre me ha causado desconcierto tu nombre en femenino, pensarte así genera pensarme una pervertida).

Soledad, él te ha desaparecido.
En el tiempo sin compromisos que me queda te busco, desesperada, en mi mente y jamás encuentro tu silueta, sólo está él, abarcándolo todo, alejándonos a las dos y me sorprendo con una imprecisa sonrisa formada por mis labios, siento felicidad, esa fatal felicidad que me arruina el ingenio y que a ti te desvanece.

No estoy feliz por estar feliz con él, te pienso todo el tiempo, tal parece que necesito tu presencia silenciosa y siempre adecuada, tal parece que necesito de la melancolía para estar tranquila. Añoro poder escribirte sin sentir esta culpabilidad nostálgica por tu ausencia, extraño bailar contigo las canciones más tristes hasta las altas horas del alba.
Quisiera que no me dejaras ir, quisiera que te pudieras materializar
 para sostenerme fuerte a tu lado vacío.
Agonizas, soledad, y no puedo hacer algo para evitarlo. 

El consuelo: tengo la certeza de que tarde o temprano, en alguna lánguida mañana de mi futuro, volverás.





Élégie by William-Adolphe Bouguereau. 1899



"¡Adiós a la sensación de vacío, adiós al frisson creativo!"



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